Octubre 14, 2008...1:47 am

Semejante funcionamiento social…

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 La palabra “ligoteo” ya es ridícula. Creo mucho en lo que inspiran estos grupos de letras con cierta musicalidad, a veces con significado…o no, a los que llamamos palabras.

Soy un gran admirador de las palabras “ranchera” y “chiruca”, sin embargo “trinchera” ya es excesiva, por no hablar de “mofeta”, coño que palabra más fea.

En estas tonterías pensaba una de estas noches. Últimamente las fiestas nocturnas, a las que me gusta llamar “guateques”, me hacen reflexionar más de lo habitual… y es que las noches de discoteca dan material de primera, que se merece un estudio social de rigor máximo. Lo mío no sé si es un estudio, y después de los gin tonics, puede que mucho rigor no tenga…

Estos eventos están llenos de contradicciones: una pequeña masa social va a la discoteca a disfrutar de la música y a bailar. El resto está bastante repartido, a hacer el tonto, a relacionarse con los suyos, a abrirse a nuevas caras, simplemente a emborracharse… Personalmente, estoy decepcionado con casi todos los garitos, la música es auténtica basura… claro que seguramente hace 4 años también lo era pero me daba igual… entonces no será que me hago viejo?

En cualquier caso, no nos engañemos, mucha gente va a ligar. El ligoteo en las discotecas… como dice Rubianes, semejante funcionamiento social… Tirando de tópicos, mi estudio se centró en el comportamiento mayoritario de los hombres cuando se disponen a intentar practicar el ligoteo:

La noche de los tíos se suele dividir en etapas bastante diferenciadas, que van acorde a su nivel de alcoholismo. Ante todo, diferenciemos entre varios personajes: está el que con un cigarro y un cubata ya tiene suficiente en toda la noche, no necesita hablar con nadie ni bailar ni nada, simplemente tener las dos manos ocupadas y decir que sí a la que le preguntan algo. Luego está el que no calla, y claro, como la discoteca es el sitio ideal, pues venga a gritar. Debo matizar que hay gente que tiene un pito de voz que se distingue entre la música estridente, otros, por mucho que chillemos, se ve que tenemos una tonalidad que se confunde con el top 10 de los 40 principales. No hay nada que hacer. Y para terminar está el “referente”, en todos los grupos va bien tener a un tío que destaque por su altura, su gordura, su gorro, lo que sea… siempre encontraréis a vuestro grupo de amigos gracias a él. Si no lo tenéis, fichadlo, yo un día alquilé a un tío por una noche, medía 2 metros y le dije “hoy vas a ser el referente” le encantó ser el referente por una vez en su vida.

Me dejo algunos, pero quiero pasar a las etapas / fases que se dan en el lugar más idoneo para relacionarse:

Fase 1: Las posturitas. Es la presentación ante la masa social discotequera, importante mostrar su credibilidad personal.

Fase 2: Safari. Han pasado dos horas y se dan cuenta que las posturitas no serán suficiente. Así que cogen el kit de supervivencia (3er gin tonic) y empiezan a dar vueltas como auténticos cazadores, a ver qué grupito de chicas es el adecuado. Entre chicos suelen hacerse señales gestuales acordados a base de experiencia. Nunca encuentran las chicas adecuadas, o aunque las encuentren, siguen andando… venga andar y andar. Una vez le puse un cuenta km a un amigo, hizo 20 km en una noche!! Casi media maratón!! Tuvimos que llamar a la ambulancia, deshidratación y coma etílico, salío renovado y con 10 kg menos. Menudo atleta, y es que nunca encuentras el sitio adecuado, y además el local se va llenando…

Fase 3: aquí algunos se lanzan, otros no, lo que si es seguro es que ahora solo disponen de 10 cm cuadrados de espacio para ellos, parece una manifestación… y lo peor de todo, van demasiado borrachos para intentar ligar. Se enamoran con facilidad de cualquiera, y disponen solamente de una frase entre tanto ruido… ante esta situación, un colega afirma que su mejor frase fue “me gustassss mucho” babeando y con los ojos salidos. Desde luego es una entrada sencilla y sincera.

Sin duda este es el momento en el que uno se da cuenta que “otro día será”. Algunos se retiran a su hogar (el amigo que desaparece sin decir nada, ya hablaremos otro día de este), otros se resignan con buen humor…

Fase 4: el día después. De lo más contradictorio. La noche estuvo bien, pero no para lanzar coetes. Sin embargo, la gente suele mitificarlo todo, “joder vaya fiehhtorro eh…”  y el otro “ya vesssssss, ya ves, a saco eh”, “sisi, vaya resacón” recuerdan momentos de la noche, fracasos, tonterías… con cariño y nostalgia.

En fin, un homenaje a los fiesteros empedernidos. No os acabo de pillar, pero de vez en cuando salgo a observaros, semejante funcionamiento social…


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