Mi sentido de observación, altamente desarrollado, me ha permitido reflexionar sobre lo que se oye en las mesas de restaurantes, bares, terrazas…
La situación es la siguiente: estamos hablando del sexo femenino. Lee la carta, o el menú… y pide, sin pensarlo más de un segundo, una paella de primero y unas costillas adobadas de segundo. De postre un helado de chocolate y vainilla (de esos que van en barra) con un chorro desdibujado de caramelo, y para rematar un cortado. Bien, pese a la convicción con la que ha solicitado sus manjares, cuando recibe el primer plato a manos del camarero, pronuncia las palabras “buf, tengo que vigilar que la operación bikini ya está aquí…” buscando la aprobación de los demás. ¿Qué quieren que digamos? “¡Adelante, cerdita, cómetelo todo!”? Casi siempre lo aprobamos con la mirada y venga, ya puede empezar el ataque de la bestia.
De verdad, odio este comentario, semejante estupidez. ¿Quien coño inventó la “operación bikini”? ¿La teniente O’Neil? ¿Roseanne? ¿Tom Rider? Igual existe de verdad: en pleno mes de agosto, aparece un helicóptero sorpresa y un equipo de soldados perfectamente preparados va examinando a todas las féminas “tú has comido más de un osobuco este verano eh… venga, para dentro”! Y secuestran a las no aptas…
Comed tranquilamente joder, que no véis que nos da absolutamente igual que no os adelgacéis 2 kilos para llevar el bikini orgullosamente sin ninguna chichita. Además, no sé por qué se le llama “bikini” a la operación, si los tíos no vemos los bikinis. Es verdad, a lo largo de mi vida no recuerdo especialmente un bikini chocante, no he visto un bikini que digas “ostia vaya bikini”, o “un señor bikini, como debe ser”… exacto, únicamente miramos carne. Suena mal, pero es así, la carne expuesta, con o sin chichilla.
También existe el famoso síndrome del momento all-bran: “voy a disfrutar de mi momento all bran“, para la gente normal equivale a ir a cagar. Lo peor es cuando se llaman entre amigas, “ostia me has pillado en mi momento all bran jijiji” y la otra “ohhhhh qué compenetradas jijij yo también!!”. Pero qué tontería es esa? ¡Vas a cagar! Y all brown, como todos.



